Consulta: Lira, la ladrona de almohadas

“Hola Montse Lloret, nuestro veterinario nos ha recomendado que te llamáramos. Lira sólo hace que coger cosas como almohadas, toallas o zapatillas y nos gruñe cuando se las intentamos quitar. En más de una ocasión hemos temido de que nos pueda hacer daño”

Lira es una preciosa gos d’atura de 2 años. Tras recibir el mensaje de su familia, realizamos una entrevista para poder analizar la situación y durante esta entrevista se observó que los tutores y Lira jugaban a perseguirse, un juego que siempre ganaba Lira; y también se detectaron otros dos problemas: una sensibilidad muy elevada a los movimientos bruscos por parte de sus propietarios, como levantarse para atender el teléfono, con una actitud amenazadora; y una reacción muy nerviosa cada vez que sonaba el timbre de la puerta.

Realmente, la familia tenía problemas para poder convivir cómodamente con Lira, debían estar escondiendo constantemente cualquier cosa susceptible de ser interceptada por Lira, se enfadaban muy a menudo con ella y se las tenían que ingeniar cada vez que recibían una visita. Además, también se observó un sentimiento de miedo de la tutora hacia la Lira, ya que no se atrevía de tener una relación cordial y temía ser atacada.

La terapia comenzó con la reactividad al timbre y a los movimientos bruscos, con una desensibilización y unas pautas de conducta cada vez que sonaba el timbre de la puerta. Mientras, preparamos a Lira para poder iniciar el proceso de coger objetos. Debemos tener en cuenta que Lira había sido castigada sistemáticamente por coger cosas que no eran suyas, y, por tanto, al principio no estaba dispuesta a hacerlo en público por miedo a ser castigada de nuevo.

A las pocas semanas la reactividad a los movimientos bruscos ya había desaparecido y la conducta cuando sonaba el timbre de la puerta ya estaba prácticamente controlada.

Lira es una perra tremendamente cariñosa y muy unida al núcleo de la familia, es joven y necesita realizar tareas en grupo con su familia. Así que se procedió a un cambio en las pautas del juego con sus propietarios, mucho más tranquilas, inteligentes y con normas.

Pocas semanas después de iniciar la conducta y sin castigo alguno, Lira empezó a mostrar la conducta de coger cosas, tímidamente al inicio, pero ya había llegado el momento de poder abordar el problema utilizando las nuevas pautas de juego entre Lira y sus tutores.

Aunque continuó “robando” algún objeto durante un tiempo, la indiferencia por parte de la familia hizo que esta conducta fuera desapareciendo poco a poco, dando paso a las nuevas pautas de juego, una nueva forma de interactuar.

Semanas más tarde el caso ya está completamente solucionado, hemos obtenido muchas cosas, sobre todo la tranquilidad en Lira de ver cubiertas todas sus necesidades de interacción con la familia, sin necesitar coger cosas que no son suyas, y la tranquilidad de los tutores, que han adquirido un nivel de confianza y empatía hacia la Lira mucho más fuerte que antes.

Durante las últimas sesiones, los propietarios también observaron que la conducta de Lira había mejorado considerablemente en todos los aspectos, incluso aquellos que no se habían tratado porque no se consideraban un problema. Y es que, una terapia de modificación de conducta afecta a todos los ámbitos de la vida mejorando la convivencia de toda la familia.